Empresa

Gabinete Asesor Fernandez, S.L. inicia sus actividades el año 1972, orientando su actividad a la asesoría de la pequeña y mediana empresa. Nuestro equipo de profesionales garantiza en todo momento un trato humano y directo que nos permite cumplir con nuestro principal objetivo que es ofrecer un servicio personalizado, ágil, completo y de calidad.

  • Gestión, concesión y transmisión de Expendedurías de Tabacos (estancos) y Loterias.
  • Intervención en situaciones de ajustes laborales y financieras, (ERE,s , Concurso de Acreedores).
  • Auditorias laborales
  • Implementación de practicas de Outsourcing.

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos

NUESTRO BLOG

ÚLTIMAS NOTICIAS

(Expansión, 07-05-2026)

El FMI apuesta por hacer estructural el impuesto a las eléctricas por sus beneficios extra en las crisis

El Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue muy de cerca las medidas que los países europeos están adoptando para amortiguar el impacto del nuevo encarecimiento energético provocado por la guerra de Irán. En un escenario cada vez más complejo, el organismo internacional ha entrado de lleno en uno de los debates más controvertidos entre los socios comunitarios: la posibilidad de recuperar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios obtenidos por las compañías energéticas gracias al aumento de los precios. Helge Berger y Oya Celasun, subdirectores del departamento europeo del FMI, señalaron recientemente que este tipo de gravamen debería entenderse como una medida estructural y no como una herramienta puntual que se activa cada cierto tiempo para financiar gastos concretos derivados de una crisis. Desde el FMI consideran que los impuestos sobre los llamados "beneficios caídos del cielo" tendrían que integrarse de manera estable en los sistemas fiscales nacionales, de modo que las empresas conozcan de antemano cómo funcionarían. La idea sería establecer un mecanismo automático que se active cuando determinados sectores registren ganancias extraordinarias, con criterios y porcentajes previamente definidos, evitando así medidas improvisadas ligadas a situaciones excepcionales. Según Berger y Celasun, aplicar estos impuestos de manera recurrente o inesperada puede alterar las decisiones de inversión de las empresas y generar distorsiones económicas. Mientras tanto, la Comisión Europea continúa analizando la conveniencia de este gravamen para las energéticas. Sin embargo, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, recordó esta semana que se trata de una cuestión vinculada a la soberanía fiscal de cada país y que, por tanto, los Estados miembros son libres de decidir si lo implantan o no. Bruselas no contempla actualmente impulsar una recomendación conjunta para toda la Unión Europea, como había propuesto España para sufragar parcialmente las ayudas destinadas a paliar el impacto del encarecimiento energético sobre las familias. Aunque el FMI considera legítimo recurrir a impuestos sobre beneficios extraordinarios, también advierte de que existen alternativas fiscalmente más eficientes. En concreto, el organismo apuesta por concentrar las ayudas en los colectivos más vulnerables, lo que permitiría reducir considerablemente el coste de las medidas de apoyo. Precisamente en este ámbito es donde el FMI ha mostrado sus críticas más contundentes hacia las políticas adoptadas por muchos países europeos. El organismo subraya que la mayoría de las ayudas aplicadas son de carácter generalizado y no están dirigidas específicamente a los hogares con mayores dificultades económicas. De acuerdo con sus estimaciones, únicamente el 30% de las medidas puestas en marcha para amortiguar la crisis energética benefician realmente a los sectores más vulnerables. El porcentaje es muy similar al registrado durante la crisis energética derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania hace dos años, lo que, según el FMI, evidencia que los gobiernos están repitiendo errores ya cometidos anteriormente. Además, esta tendencia afecta a prácticamente toda la Unión Europea. Más del 90% de los Estados miembros ha aprobado al menos una medida que altera los precios energéticos, como rebajas en impuestos especiales o subsidios generalizados. Para el FMI, este tipo de políticas reduce los incentivos al ahorro energético en un momento en el que los costes siguen siendo especialmente elevados. En la misma línea, el organismo calcula que los países europeos están destinando alrededor del 0,2% del PIB comunitario a medidas de apoyo que podrían limitarse a apenas un 0,03% si estuvieran exclusivamente enfocadas en los colectivos más necesitados. Dado el reducido margen fiscal existente, el FMI considera prioritario que la Unión Europea mejore la focalización de estas ayudas para poder sostenerlas durante más tiempo en caso de que el conflicto y sus consecuencias económicas se prolonguen más de lo previsto.

LEER MÁS

(El País, 07-05-2026)

Funcas espera una crisis transitoria y rebaja en solo dos décimas su previsión de crecimiento para España este año

Aunque el conflicto en Irán ha generado incertidumbre a nivel global, no necesariamente implica un cambio de ciclo económico, al menos en el caso de España. Así lo recoge el último informe de previsiones de Funcas, que calcula que el impacto negativo sobre el crecimiento será limitado, en torno a dos décimas. Esta estimación se apoya en una situación de partida favorable, con una dinámica interna que sigue siendo expansiva gracias, sobre todo, al consumo. No obstante, este escenario parte de la previsión de que el estrecho de Ormuz vuelva a operar con cierta normalidad antes del verano; cualquier retraso empeoraría las perspectivas. La jornada del miércoles arrancó con señales positivas: Estados Unidos anunció avances hacia un acuerdo con Irán que permitiría poner fin al conflicto y reabrir el paso marítimo, lo que impulsó a las Bolsas y provocó una fuerte caída del precio del petróleo. En este contexto, Funcas mantiene unas previsiones alineadas con las del Gobierno español, anticipando un crecimiento del PIB del 2,2% en 2026. Para 2027, al considerar la crisis como temporal, mantiene su previsión en el 1,8%. Sin embargo, los expertos subrayan que la economía española convive con una doble realidad. Por un lado, un entorno internacional adverso, con encarecimientos en materias primas como el petróleo, el gas o los fertilizantes; por otro, una notable fortaleza interna, con un mercado laboral sólido, un turismo que sigue batiendo récords y una demanda que resiste. Esta combinación sostiene el crecimiento pese a la crisis energética. En comparación con la zona euro, España ha mostrado un mayor dinamismo en los últimos años. Aun así, la debilidad de sus principales socios comerciales supone un riesgo, ya que el crecimiento no puede sostenerse indefinidamente si el entorno exterior se estanca. En este sentido, el turismo jugará un papel clave para amortiguar el impacto en los próximos meses, aunque una caída en la llegada de visitantes o en su gasto empeoraría el escenario. Las previsiones son menos favorables en lo que respecta a la inflación. Funcas advierte de que podría superar el 4% si el Gobierno elimina las rebajas fiscales sobre los combustibles, aunque considera más probable que estas se mantengan hasta el otoño. En ese caso, la inflación media en 2026 se situaría en torno al 3,3%, por encima del objetivo del Banco Central Europeo. Además, se prevé que la autoridad monetaria suba los tipos de interés en dos ocasiones, hasta el 2,5%, lo que encarecería las hipotecas y podría enfriar el mercado inmobiliario tras el fuerte crecimiento de 2025. Las ayudas a los carburantes están contribuyendo a contener la inflación, pero su retirada tendría efectos retardados sobre los precios. Funcas también cuestiona su diseño actual, proponiendo que se orienten de forma más específica a sectores especialmente afectados, como el transporte, la agricultura o la pesca, en lugar de aplicarse de forma generalizada, dado su elevado coste. Por otro lado, existen efectos que podrían trasladarse a medio plazo. El aumento del precio de los fertilizantes, por ejemplo, tarda varios meses en reflejarse en los alimentos, lo que podría provocar un encarecimiento de los productos frescos. En este contexto, el estrecho de Ormuz se ha convertido en un elemento clave para la evolución económica global. La duración del conflicto condiciona las decisiones de empresas y consumidores. Aunque en España persiste cierto optimismo, un escenario de guerra prolongada cambiaría notablemente las perspectivas. Por ello, Funcas considera que el Gobierno debería reforzar su capacidad de actuación ante posibles escenarios adversos. Aunque la prima de riesgo se mantiene contenida y la deuda pública ha mejorado en relación con el PIB gracias al crecimiento, en términos absolutos sigue aumentando a un ritmo similar al de otros países como Francia, lo que aconseja mantener la prudencia.

LEER MÁS