(Expansión, 27-03-2025) | Mercantil, civil y administrativo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la imposición de un arancel del 25% sobre todos los automóviles fabricados fuera del país. "Este es el inicio del Día de la Liberación en Estados Unidos. Si produces tu coche aquí, no habrá impuestos", declaró desde el Despacho Oval. La medida busca generar una recaudación de 100.000 millones de dólares, según la Casa Blanca.

Trump aseguró que estos aranceles impulsarán un "tremendo crecimiento" en la industria automotriz y aclaró que también se aplicarán a vehículos comerciales ligeros, como pick-ups, furgonetas y SUVs grandes. Además, señaló que las piezas fabricadas en territorio estadounidense estarán exentas de estos impuestos, siempre que el vehículo final no se ensamble en el extranjero.

El mandatario subrayó que los nuevos gravámenes serán "permanentes y totales" y descartó cualquier tipo de influencia de Elon Musk en la decisión. "Nunca me ha pedido ningún favor empresarial", afirmó. Sin embargo, tras la firma del decreto, Tesla fue la única compañía automotriz que no experimentó caídas en la Bolsa de Nueva York.

La reacción de los mercados no tardó en llegar. Mientras que las acciones de Tesla se mantuvieron estables, General Motors perdió un 5%, Stellantis cayó un 4% y Ford retrocedió más del 3%. En el mercado de divisas, el euro se debilitó hasta los 1,074 dólares, su nivel más bajo en tres semanas.

Desde la Unión Europea no tardaron en criticar la decisión. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que "los aranceles son impuestos que perjudican tanto a las empresas como a los consumidores, en Estados Unidos y en Europa". Mary Lovely, investigadora del Instituto Peterson de Economía Internacional, advirtió que la medida provocará un aumento significativo en los precios de los automóviles, afectando especialmente a la clase media y trabajadora.

El analista de UBS, Joseph Spak, ya había anticipado un escenario similar al que finalmente se confirmó. En su análisis, General Motors y Ford serían los más perjudicados, con pérdidas proyectadas para 2025 y un impacto adicional de 18.000 millones de dólares en sus costos operativos.

El anuncio llega tras semanas de incertidumbre en torno a la política arancelaria sobre el sector automotor. A principios de este mes, la administración estadounidense aplicó un arancel del 25% a las importaciones de vehículos procedentes de México y Canadá. No obstante, 24 horas después, la Casa Blanca decidió suspender temporalmente la medida hasta el 2 de abril, tras la presión de los principales fabricantes estadounidenses -Ford, GM y Stellantis-, quienes advirtieron que la falta de acceso a piezas importadas podría interrumpir su producción en cuestión de días.

En medio de este contexto, surgieron especulaciones sobre la posibilidad de que Trump reconsiderara la aplicación de estos aranceles a la industria automotriz. Sin embargo, la decisión final ha confirmado su implementación sin excepciones. Las acciones de GM cerraron con una caída superior al 3%, Stellantis perdió un 3,5%, mientras que Ford logró mantenerse estable gracias a un repunte en la última parte de la sesión, ya que el anuncio de Trump se retrasó más de lo previsto.

El año pasado, Estados Unidos importó productos del sector automotor por un valor de 475.000 millones de dólares, de los cuales casi la mitad correspondían a vehículos. Aunque México y Canadá son los principales exportadores al país, la medida también afectará significativamente a Alemania, Japón y Corea del Sur.

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