(El Economista, 27-03-2025) | Fiscal
La Agencia Tributaria se adelanta a la normativa europea y agilizará a partir de este año la devolución de las retenciones excesivas aplicadas a los inversores extranjeros por el cobro de dividendos en España. En diciembre de 2024, la Unión Europea aprobó la Directiva Faster, cuyo objetivo es estandarizar y acelerar el proceso de devolución de estas retenciones en los distintos Estados miembros. Aunque los países tienen hasta 2028 para transponer la norma y hasta 2030 para su plena aplicación, la Agencia Tributaria ha anunciado en su Plan Anual de Control Tributario y Aduanero que iniciará en 2025 la adaptación de sus modelos, sistemas y procedimientos para gestionar las devoluciones del Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR).
Eduardo Cosmen, socio director del área fiscal de Grant Thornton, señala que, aunque la implementación completa de la Directiva requiere la cooperación de todos los países de la UE, adelantar la adaptación de algunas medidas tendrá un impacto positivo. "Esto facilitará que los inversores extranjeros apuesten por la bolsa española o al menos que no la descarten. Para España, atraer inversión es clave, ya que si el país agiliza la devolución de retenciones o evita aplicarlas cuando no corresponda, resultará más competitivo. De lo contrario, los inversores españoles podrían verse en desventaja al acceder a otros mercados europeos, pero actualmente es más prioritario captar inversión extranjera", explica.
Actualmente, la Agencia Tributaria gestiona más de 20.000 reclamaciones administrativas y judiciales presentadas por empresas extranjeras que buscan recuperar las retenciones excesivas aplicadas sobre los dividendos percibidos en España. Con la aplicación de la Directiva, el fisco podrá identificar automáticamente a los beneficiarios de estos dividendos y calcular las devoluciones en función de su residencia fiscal y los Convenios para evitar la Doble Imposición (CDI) firmados con otros países.
El proceso de cobro de dividendos presenta actualmente dos ritmos distintos: mientras que los mercados bursátiles los distribuyen con rapidez, la Administración carece de la agilidad necesaria para identificar a los perceptores y aplicar la retención adecuada según su residencia fiscal. Según Eduardo Cosmen, la Directiva Faster se basa en cuatro pilares fundamentales. En primer lugar, se eliminará la necesidad de presentar certificados de residencia fiscal en papel, sustituyéndolos por documentos digitales.
El segundo aspecto clave es la armonización de los procedimientos de retención. "Actualmente, existen múltiples tratamientos fiscales en función de la identidad y el país de residencia del titular de los dividendos, lo que genera una gran carga administrativa. La Directiva busca unificar los procesos y permitir que, si un contribuyente ha presentado previamente su certificado digital, se le aplique la retención correspondiente de forma automática, sin necesidad de realizar ajustes posteriores", explica el experto.
El tercer mecanismo establece la intervención de intermediarios financieros, como bancos custodios y entidades depositarias, que serán responsables de llevar a cabo las identificaciones y aplicar correctamente las retenciones.
Por último, el cuarto pilar consiste en adaptar y estandarizar los procedimientos legislativos de cada país en materia de retenciones.
Cosmen señala que la Agencia Tributaria ya está avanzando en estos dos últimos puntos, trabajando en la actualización de los procedimientos nacionales y en la creación de un registro de intermediarios financieros autorizados. Sin embargo, aún quedan pendientes dos aspectos clave: la implementación del certificado digital y la unificación del tratamiento fiscal. Aun así, los progresos en esta dirección representan un alivio para los inversores extranjeros que operan en España.