(El País, 01-04-2025) | Fiscal
En 2024, los ingresos tributarios en España aumentaron más de un 8% interanual, acercándose al récord histórico de 295.000 millones de euros. Todos los principales impuestos -IRPF, IVA, impuesto de sociedades y tributos especiales- contribuyeron a este crecimiento, aunque el mayor impulso provino del impuesto de sociedades, que registró un incremento del 11,5% respecto a 2023 y alcanzó una recaudación de 39.096 millones de euros. Esta cifra representa el nivel más alto de este tributo en casi dos décadas, comparable solo con el periodo previo a la crisis inmobiliaria.
En 2006, la recaudación por este impuesto ascendió a 37.000 millones de euros, y en 2007 alcanzó su máximo con 44.800 millones. Sin embargo, con la crisis financiera de 2008, los ingresos cayeron más del 60%, reduciéndose a apenas 16.000 millones en los años más duros de la recesión. Un declive similar ocurrió en 2020, durante la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19, cuando la recaudación descendió a 15.800 millones. No obstante, la recuperación en esta ocasión ha sido más rápida y pronunciada.
A pesar de este crecimiento, la Agencia Tributaria destaca en su informe de recaudación mensual que en 2024 se produjeron cambios normativos que redujeron los ingresos. En el caso del impuesto de sociedades, se estima que estas modificaciones restaron cerca de 2.200 millones de euros. En particular, la anulación por el Tribunal Constitucional, en enero de 2024, de la reforma de este tributo aprobada en 2016 por el Gobierno del PP tuvo un impacto significativo. De no haber sido por estos factores, el crecimiento de la recaudación habría sido del 18% en lugar del 11,5%. Aun así, la Agencia Tributaria prevé que los beneficios netos de las empresas aumenten más del 13% en 2024.
En cuanto a los pagos fraccionados -adelantos que las empresas hacen a Hacienda-, las grandes compañías y grupos empresariales declararon incrementos superiores al 12%, con un crecimiento cercano al 15% en el caso de las grandes empresas y de algo más del 11% en los grupos consolidados. Como estos pagos son el componente más importante del impuesto de sociedades, su evolución fue determinante en el resultado final de la recaudación.
El IRPF, por su parte, experimentó un aumento del 7,6% en 2024, alcanzando los 129.408 millones de euros. Sin embargo, este tributo también se vio afectado por cambios normativos que redujeron los ingresos en aproximadamente 3.200 millones. Sin estos efectos, el crecimiento habría sido del 10,2%, en línea con un aumento del 8,5% en la renta de los hogares y con la subida del tipo efectivo derivada del incremento de salarios y pensiones.
La Agencia Tributaria atribuye el crecimiento del IRPF principalmente a la mejora del empleo y los salarios, así como al incremento de las retenciones sobre los rendimientos del trabajo y el capital mobiliario. No obstante, otros organismos, como el Banco de España y la Autoridad Fiscal, han señalado el impacto de la inflación y de la "progresividad en frío" -cuando los tramos del impuesto no se actualizan conforme al IPC- en el aumento de la recaudación. La Agencia Tributaria, en cambio, enfatiza el efecto de ciertas medidas adoptadas por el Gobierno, como la ampliación de la reducción por rendimientos del trabajo, que restó cerca de 1.500 millones a los ingresos públicos.
Un dato llamativo del informe es la pérdida de casi 600 millones de euros en el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas. Esta merma se debe a que algunas comunidades autónomas reactivaron el impuesto sobre el patrimonio, lo que les permitió recaudar esos fondos en lugar de que fueran a la Administración central.
En cuanto a los impuestos indirectos, la recaudación del IVA aumentó un 7,9%. Este crecimiento se explica, en parte, por el aumento del gasto final gravado con este impuesto, que subió en torno a un 6%, y por la eliminación progresiva de las reducciones fiscales aplicadas a los productos energéticos. Además, otros factores, como aplazamientos y devoluciones extraordinarias, impulsaron los ingresos en más de 1.700 millones de euros.
Por último, la recaudación de los impuestos especiales creció un 6,6%. La recuperación del impuesto sobre la electricidad, que desde septiembre de 2021 se había reducido casi a cero para mitigar la subida de los precios, contribuyó a este incremento. También influyó la plena aplicación del impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables, vigente desde 2023. Sin estos dos factores, el aumento de los ingresos por impuestos especiales habría sido apenas del 1,7%.